Fue un año demoledor para la salud mental. Las dificultades económicas generaron estrés y ansiedad. A eso, se le sumó el esfuerzo emocional de haber quedado encerrados en casa por nueve meses y todo lo que eso conllevó: la adaptación vertiginosa al teletrabajo, la saturación de clases virtuales, la sobreexposición a las pantallas y el miedo a un posible contagio de coronavirus. Por eso, es crucial que logremos un parate este verano.

“Hablo de este tema con mis pacientes. No me ocupo tanto de eso en las terapias, pero en este 2020 particular insisto en que hay que descansar y tomarse vacaciones. Fue un año muy difícil que vuelve imprescindible una desconexión”, destaca la psicóloga Marisa Russomando (M.N.23.189), especialista en temas de crianza y familia.

La experta indica que las vacaciones son importantes por lo que aún queda por venir. “Hay que estar fortalecidos, descansados y contentos de disfrutar del exterior. Hay que aprovechar para visitar a las personas que por meses no vimos. Todo para poder tener recursos para afrontar una nueva situación de rebrote o confinamiento”, señala Russomando.

Para lograr un buen descanso, los expertos recomiendan tener entre dos y tres semanas seguidas de vacaciones. Si eso no es posible, que al menos por una no haya exigencias por parte de nada más que no sea el relax.

“Cuando uno se toma vacaciones y se queda en casa, es difícil desconectar porque si uno permanece en el lugar de siempre, en general, hay algunas cuestiones que terminan siendo iguales. Uno se puede proponer hacer las cosas de otra forma pero no salen de forma natural, hay que forzarlo, explica la psicóloga.

Claves

La ruptura total con la rutina es fundamental. La especialista brinda algunos consejos para poner en práctica:

  1. Definir los días que te tomarás de vacaciones y márcalos en el calendario.
  2. Modifica algo de tu vivienda, ya sea el balcón, la terraza, el jardín o la zona de relax, porque el entorno es importante para ayudarte a desconectar. Dedica un tiempo a acondicionar algún espacio o embellecerlo con miras a disfrutarlo en los días libres.
  3. Cambia las costumbres. No comas a la misma hora, ni te levantes en el mismo horario. Incorpora alguna rutina nueva, como una caminata o ejercicios, probar platos diferentes o alimentos que no suelas consumir.
  4. Prepara el disfrute. Resérvate una serie para mirar en ese tiempo especial, compra un libro y espera a leerlo en esos días. Tiene que haber una preparación, para que no lleguen las vacaciones y te tomen por sorpresa.

Qué hacer con los chicos

Una buena opción es preparar una lista de las actividades que a los miembros de la familia les guste hacer, comidas favoritas, juegos y pasatiempos.

Armar un cronograma parecido al que ofrecen los hoteles. Incluso, puede ser divertido recrear la dinámica de un alojamiento turístico en casa: que haya horarios de comidas, momentos libres y otros con actividades programadas. La clave es la creatividad.

“Es verdad que le estamos pidiendo un montón a los papás con todo lo que trabajaron pero me parece que vale la pena el esfuerzo previo”, opina.

1 COMENTARIO

  1. Muy buen articulo! Yo lo que hice para que mi hijo pudiera desconectar y que mi hijo pudiera cambiar de ambiente fue comprarle una de las casitas infantiles que vi en esta web, así podía cambiar su forma de jugar en casa y renovarse a pesar de no poder viajar.

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