La adolescencia es una etapa de cambios, aprendizaje y toma de decisiones. En este periodo, algunos jóvenes pueden sentirse motivados a experimentar con alcohol, tabaco, vapeadores u otras sustancias, lo que puede representar riesgos para su salud física, mental y emocional.
De acuerdo con el Manual MSD para público general, el consumo de sustancias durante la adolescencia puede tener consecuencias inmediatas y también afectar el desarrollo a largo plazo, por lo que la prevención y el acompañamiento familiar son fundamentales.
Lo que debes saber
🧠 El cerebro aún está en desarrollo
El consumo de alcohol, nicotina u otras sustancias puede afectar funciones como la memoria, el aprendizaje, la concentración y la toma de decisiones
🚫 No existe un consumo “sin riesgo”
El consumo ocasional puede aumentar la probabilidad de sufrir accidentes, lesiones, problemas escolares o desarrollar dependencia en el futuro
👨👩👧 La familia hace la diferencia
Hablar con confianza, establecer reglas claras y dar un buen ejemplo son acciones que ayudan a disminuir el riesgo de consumo de sustancias entre niñas, niños y adolescentes
Señales que pueden indicar que un adolescente necesita apoyo
✔ Cambios repentinos de comportamiento.
✔ Disminución del rendimiento escolar.
✔ Pérdida de interés por actividades que antes disfrutaba.
✔ Cambios importantes en su grupo de amistades.
✔ Alteraciones en el estado de ánimo o en los hábitos de sueño.
Estas señales no siempre significan consumo de sustancias, pero sí pueden indicar que es momento de dialogar y buscar orientación profesional si es necesario.
¿Cómo fortalecer la prevención?
- Mantener una comunicación abierta y sin juicios
- Promover actividades deportivas, culturales y recreativas
- Informarse sobre los riesgos del consumo de sustancias
- Fomentar hábitos de vida saludables
- Buscar apoyo profesional cuando existan dudas o señales de alerta
La prevención es una responsabilidad compartida
Crear entornos seguros, fortalecer los vínculos familiares y brindar información basada en evidencia ayuda a que niñas, niños y adolescentes desarrollen habilidades para tomar decisiones responsables y cuidar su bienestar.











