Los amigos son una gran influencia, tanto para hacer cosas buenas como para meterse en líos. ¿Cuantas veces uno hace cosas que no quiere, simplemente porque los amigos lo hacen? La amistad es un apoyo y una fuente maravillosa para ayudar, mejorar, inspirar, entender etc.

Lo importante es ser un buen consejero, entender que la comprensión y la ayuda de un buen amigo puede ser una manera efectiva para poder ayudar a esa persona.

Cada quien es responsable por sus propias acciones y a pesar de que nadie es responsable más que uno mismo de sus acciones, el medio definitivamente influye, es decir, si nadie de los amigos toma, la probabilidad tomar alcohol es más difícil.

Si tienes un amigo que toma siendo menores de edad, es probable que tu amigo necesite un amigo. Es factible que ese amigo seas tú.

¿Cuáles son los indicadores para poder detectar si un amigo está consumiendo alcohol?

  • Cuando sus temas de conversación giran alrededor del alcohol, cómo lo consigue, donde lo compra y cuál es el que más le gusta…
  • Si por causa de estar recuperándose pierde importantes actividades sociales, escolares o laborales debido a su uso de alcohol.
  • Cuando un amigo puede notar cambios radicales en el comportamiento es justo el momento de ayudar y de pedir ayuda.
  • El alcoholismo es una enfermedad que si se puede evitar. El tener un buen amigo puede ser lo mejor que uno puede tener cuando tiene problemas.

¿Qué se puede hacer y cómo ayudar a un amigo?

  1. Habla con él. No le tengas miedo. Se claro, directo, explícale lo que hizo y que entienda los daños que puede tener.
  2. Ofrécele ayuda, coméntale a sus padres o a las personas que lo quieren.
  3. NO Te hagas su cómplice ni lo protejas. Si el miente o inventa excusas para el consumo de alcohol no lo apoyes, ni te rías de él. Haz saber que no lo vas a tapar ni a seguir.
  4. NO tomes sus responsabilidades, ni cargues con sus consecuencias, fueron sus acciones lo que lo llevaron a eso.
  5. No te sientas culpable por verlo enojado porque no quieres apoyarlo.

Lo más importante cuando uno tiene un amigo que está tomando, es el poder reconocer que el amigo está sufriendo aunque no parezca. Este amigo necesita ayuda aunque no la pida. Este amigo, realmente necesita un amigo. Decir no, muchas veces es lo mejor que puedes hacer, no te sientas culpable, recuerda que tu no provocaste que tu amigo tome ni tampoco lo puedes controlar.

Lo que definitivamente puedes hacer es encaminarlo a que deje de hacerlo. Busca ayuda. Sé el buen amigo que todos quisiéramos tener.

  • Ten confianza de acercarse a tus papás, tíos, abuelos o maestros para pedirles consejos respecto a este tema, para que les hablen de los peligros que tiene consumir sustancias que son nocivas para su salud.

Por Becky Krinsky | Vía oceanica.com.m